Llamó mi atención, perdida por las flores de la vereda, un pajarillo lleno de luz, que, sobre el húmedo prado verde, abría sin cesar su preso vuelo polícromo. Nos acercamos despacio, yo delante, Platero detrás. Había por allí un bebedero umbrío, y unos muchachos traidores le tenían puesta una red a los pájaros. El triste reclamillo se levantaba hasta su pena, llamando, sin querer, a sus hermanos del cielo.
TEXTO 1: REFLEXIONES DE ANTONIO AZORÍN SOBRE TEMAS EXISTENCIALES.
- ¿Qué hacer?.... ¿Qué hacer? Yo siento que me falta la fe; no la tengo tampoco ni en la gloria literaria ni en el progreso…que creo dos solemnes estupideces… ¡El progreso! ¡Qué nos importan las generaciones
Capítulo XXXI: el protagonista, Augusto, desesperado por un desengaño amoroso, ha pensado en suicidarse. Sin embargo, habiendo leído cierto ensayo sobre el suicidio, decide consultar con su autor, que no es otro que el propio Unamuno.